Hay artistas que nacen con micrófono en la mano y otras que lo agarran como quien agarra la última porción de pizza: con hambre y sin pedir permiso. Desde Puerto Madryn llegó una de esas: La Reina del Sur, nombre artístico que ya suena en las listas de la cuadra y en los grupos de WhatsApp con el emoji de fuego. ¿Qué trae? Ritmo RKT. ese pulso urbano que hoy manda en las pistas, una historia de sur profundo y un videoclip —Costumbres— que la muestra con toda la posta: actitud y laburo de producción.
Si uno mira el mapa de los sonidos urbanos argentinos, el RKT no es un capricho: es la pista caliente del momento, la que prende la cancha en cada after. Y La Reina del Sur llega con ese flow: con su voz particular, fraseo seco y un registro que mezcla la veta popular con la picardía del sur. No es la típica promesa: tiene ya tema grabado, videoclip y presencia en redes —su Facebook (Antithoo.delva) e Instagram están ahí para quien quiera chequear—, y eso en estos tiempos es medio pasaporte para entrar en la rueda.
En su música se nota la influencia de la movida urbana y de referentes como La Joaqui, pero con un sello propio: letras que hablan de costumbres, de calle, de afectos y de decepciones, con un pulso que pide pista. El video de Costumbres la muestra muy firme en la narrativa del género. No te saca el carnet, te lo firma.
Y ojo: no es sólo música. La Reina del Sur se mueve en el circuito del streaming y la radio nueva. Es panelista del programa Aura y Flow, un espacio en DStreaming que está dando que hablar —un híbrido de charla, música y perreo— conducido por Owin, la voz del perreo, y por Stephy, la figura máxima de Cumbia Rosa. Dos nombres que en el ambiente valen tanto como una buena producción: Owin maneja el beat y la calle, Stephy pone el carisma y la pantalla. Que La Reina del Sur esté en ese equipo la pone directamente en el mapa: no es cualquier invitada, es parte del staff que arma el relato del under y lo trae a la luz.
Como diría Moria, con el gracejo que la caracteriza: “Si no te animás, te quedás en la puerta, chabón”. Y La Reina del Sur no sólo se animó: se subió al escenario, grabó, filmó y se metió en un programa donde se debate y se crea tendencia. Eso, en la Argentina de los vivos y los laburantes, vale doble.
Desde Puerto Madryn al resto del país, hay un camino que se hace con trabajo en los huesos: ensayos, contactos, perseverancia y, claro, un equipo que te respalde. El hecho de que ya tenga videoclip y presencia en un panel de streamings la muestra como una artista que entiende el negocio y la escena: lo artístico y lo estratégico, todo junto. Como diria Coco Basile si esto fuera fútbol: “Si querés ganarte la cancha, tenés que entrar a trotar antes que los demás”. Ella ya está en la cancha.
¿Qué podemos esperar? Que su carrera tenga ascenso sostenido si mantiene el hilo: sacar singles potentes, seguir laburando la imagen, aprovechar la visibilidad en Aura y Flow y, sobre todo, conectar con el público urbano que hoy consume RKT y perreo. Tiene el aparato sonoro, la estética y el relato. Si le suma buenas alianzas y un plan de comunicación, la proyección puede ser de las que hacen ruido: desde los boliches del sur hasta festivales que fichan talento fresco.
Cierro con lo que nos gusta a los cronistas de archivo: no le deseamos suerte, le deseamos laburo —porque la suerte, muchas veces, es la consecuencia del trabajo bien hecho. Y en ese sentido, La Reina del Sur tiene todo para decir presente. Le auguramos una carrera sensacional: que la escuchen, que la bailen y que la lleven en la playlist del verano y en la memoria del barrio. ¿La veremos en la próxima gran mixtape urbana nacional? Ojalá que sí —y que lo haga con la misma furia y el mismo corazón con los que ya arrancó.
REVISTA – LA REALIDAD SITIO OFICIAL!



