Mirá qué perlita destapó Cati Pugin en Mate x Medio: la Ciudad de Buenos Aires financió con 150 millones de pesos la película Homo Argentum, esa misma que Javier Milei proyecta como si fuera el Superclásico del humor, invitado de honor incluido, en la quinta de Olivos.
Sí, aunque el Presidente repita que “no hubo un solo peso del Estado”, la realidad es otra. El mecanismo se llama cash rebate: vos ponés plata, el Estado te devuelve gran parte, y vos solo tenés que reintegrar un 25%. En criollo: es un subsidio disfrazado de incentivo, una especie de “pago a cuenta” donde la timba siempre gana.
Y ojo al dato de color: el convenio lo firmó Roberto García Moritán, ex marido de Pampita, porque en esta Argentina todo termina en una telenovela deluxe.
Mientras tanto, Milei ya la pasó hasta cinco veces en Olivos. Dicen que ni el watermark antipiratería lo frena: ríe y aplaude como si estuviera viendo por primera vez al Flaco Spineta en Obras.
La cosa huele rara. Milei se la pasa hablando de “cortar con la teta del Estado”, pero su película favorita fue regada con plata pública. El INCAA no puso un peso, es cierto, pero la Ciudad sí. Y lo peor: mientras el instituto tiene un presupuesto de 44 millones de dólares que no sabe cómo hacer rendir, la guita de la Ciudad termina premiando a los gigantes de siempre: Pampa Films, Suar, Nacho Viale, Hugo Sigman.
El verso de la austeridad se cae a pedazos cuando el Presidente arma cine club privado en Olivos con una peli que bancamos todos. Como decía Tato Bores: “la realidad es un chiste malo que se cuenta solo”.
El veredicto del Archivólogo
Lo de Milei y Homo Argentum es el perfecto ejemplo de esta época: mientras se recorta cultura y se ataca a los artistas locales, se financia una película que el Presidente disfruta como si fuera una misa personal. Y encima lo niega, como si no existieran los papeles firmados.
No es un ataque al cine —al contrario, el cine es parte vital de nuestra identidad—. El problema es la hipocresía: ajustar a todos para después tirar millones en la película que te hace reír en tu living.
En definitiva: Milei se ríe con Francella, pero la cuenta la pagamos nosotros.
REVISTA – LA REALIDAD SITIO OFICIAL!
