Hola, chiquis y mamis 💕 Soy la Doc de los Peques, Gaby Domínguez, y hoy les quiero contar una historia realmente divina. De esas que una escucha y piensa: “¿Cómo puede ser que esto esté acá, en Buenos Aires, y no todos lo sepamos?”. Porque en nuestra ciudad funciona nada menos que el hospital pediátrico más antiguo de América: el querido Hospital General de Niños Dr. Pedro de Elizalde, al que generaciones enteras conocemos simplemente como Casa Cuna.
Y cuando les digo antiguo, chiquis, no exagero nada. Su historia empezó en 1779, cuando todavía no existía la Argentina como país, faltaban más de treinta años para la Revolución de Mayo y Buenos Aires era otra ciudad, con calles muy distintas y una vida que hoy nos resultaría casi imposible imaginar.
La institución nació como Hospital y Casa de Niños Expósitos, destinada a recibir y cuidar a bebés y chicos abandonados. Y acá hay algo que como pediatra me moviliza muchísimo: detrás de esa palabra tan antigua, “expósitos”, había simplemente nenes que necesitaban que alguien los protegiera.
Con los años, aquella Casa Cuna fue creciendo, cambiando de sede, incorporando médicos, enfermeras, nuevas formas de atención y convirtiéndose en una verdadera referencia de la pediatría argentina.
Pero la historia guarda detalles maravillosos. Por ejemplo, allí funcionó una imprenta histórica que terminó participando nada menos que en la impresión del Acta de la Independencia Argentina. Imagínense, mamis: un lugar creado para cuidar chicos terminó también dejando su huella en el nacimiento de nuestro país.
Y hay otra historia que me encanta contar. Uno de los bebés que pasó por aquella Casa de Expósitos fue Benito Quinquela Martín, quien años después se convertiría en uno de los artistas argentinos más queridos y en el pintor que llenó La Boca de colores. Pensar que esa vida empezó siendo recibida y cuidada allí es realmente emocionante.
Décadas más tarde apareció una figura fundamental: el doctor Pedro de Elizalde, quien dedicó gran parte de su vida profesional a la institución, impulsando la formación pediátrica, la capacitación de enfermeras y hasta una Escuela de Madres. En reconocimiento a toda esa tarea, en 1961 el hospital recibió oficialmente su nombre.
Hoy el Elizalde sigue funcionando en Avenida Montes de Oca 40, en el barrio de Constitución, atendiendo a cientos de miles de chicos cada año. Cambiaron los equipos, los tratamientos, los edificios y la tecnología, pero hay algo que sigue exactamente igual desde hace casi dos siglos y medio.
Llega un chico que necesita ayuda.
Y siempre hay alguien del otro lado dispuesto a cuidarlo.
Y eso, mis chiquis y mamis, es lo que más me emociona de esta historia. Porque podemos hablar de fechas, estadísticas, quirófanos y avances médicos, pero la pediatría siempre vuelve al mismo lugar: cuidar la infancia con conocimiento, responsabilidad y muchísimo amor.
Porque cuidar a nuestros peques no es solamente medicina.
También es memoria, compromiso y futuro. 💕🩺
Soy la Doc de los Peques, Gaby Domínguez, y nos encontramos en la próxima historia.
@ladocdelospeques
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